Los fabricantes necesitan que sus piezas sigan siendo identificables durante años. La mayoría de las etiquetas fallan cuando se exponen a altas temperaturas o a productos químicos. Aquí es donde entra en juego el marcado láser: es la forma más fiable de incorporar un número de serie o un logotipo en un producto sin necesidad de utilizar tintas ni adhesivos.
Cómo funciona
El marcado láser no es un proceso único; varía en función del resultado que se desee obtener. A continuación, se explica el funcionamiento de los métodos más habituales:
Recocido : Utiliza el calor para crear una marca de óxido oscura sobre metales, como el acero inoxidable. La superficie permanece lisa al tacto, razón por la cual este método se emplea en instrumental quirúrgico.
Grabado superficial : El láser elimina una pequeña cantidad de material para crear un surco poco profundo.
Grabado profundo : Realiza un corte más profundo en el material, ideal para piezas sometidas a un desgaste intenso.
Cuando se logra un acabado limpio y de alto contraste, esa marca se convierte en un elemento indispensable para cualquiera que deba escanear la pieza en un almacén con poca iluminación.
Por qué supone un ahorro económico
A largo plazo, el uso del láser suele resultar más económico que otros métodos. Las impresoras de inyección de tinta son propensas a ensuciar; requieren tintas costosas y sus inyectores tienden a obstruirse. Por su parte, los sellos mecánicos se desgastan y pierden su nitidez con el uso.
Un sistema láser funciona de manera diferente: utiliza luz —en lugar de componentes físicos— para marcar la superficie. Si opta por un sistema de Solumark, no tendrá que comprar tintas ni piezas de repuesto. Una vez configurada la máquina, el coste de marcado por pieza es prácticamente nulo. Además, gracias a su rapidez, es posible marcar cientos de piezas por hora sin interrupciones.
Seguimiento y seguridad
En sectores como el aeroespacial o el de la fabricación de automóviles, resulta imprescindible realizar un seguimiento de hasta el último tornillo. Si una pieza presenta fallos, es necesario saber con total exactitud cuándo y dónde se fabricó.
Un código Data Matrix grabado con láser permite almacenar una gran cantidad de información en un espacio muy reducido. Estas marcas no se desprenden ni se desvanecen; permanecen legibles incluso si la pieza se cubre de aceite de motor o se expone a temperaturas extremas. Esto facilita a las empresas la localización rápida de piezas defectuosas específicas, lo que puede evitar la necesidad de realizar retiradas de productos (*recalls*) a gran escala. Para aquellos componentes que requieren este tipo de seguimiento, Solumark ofrece diversas soluciones especializadas.
Cómo elegir la máquina adecuada
No es posible utilizar el mismo láser para todo tipo de materiales. Por lo general, los metales requieren el uso de un láser de fibra. Sin embargo, si intenta utilizar un láser de fibra en ciertos plásticos, este simplemente derretirá los bordes y el resultado tendrá un mal aspecto.
Para plásticos delicados o vidrio, necesita un láser UV. Este genera una marca «fría» que altera el color del material sin quemarlo. Es fundamental adecuar el láser al material con el que se está trabajando.